Es una maravillosa mansion construida en el año 1850 en la ciudad de Coquimbo, es conocida por su fantastica arquitectura y por haber sido la lujosa residencia del cónsul de Francia a fines del siglo XIX. Su hermoso jardin interior 7000 mts2 hacen una atraccion para los visitantes los cuales disfrutan de sus miradores con una espectacular vista a la bahia de Coquimbo y La Serena.
Se ha trabajado arduamente en la restauración de este tesoro histórico, considerado emblemático por su valor patrimonial y arquitectónico, logrando una mezcla entre el concepto estético antiguo y una decoración jóven, con colores vivos y elementos ecológicos